La Venus de los perversos. Capítulo XXVIII - Un lienzo bajo arresto - Pachuca - liderespoliticos.com.mx

La Venus de los perversos. Capítulo XXVIII


Un lienzo bajo arresto

La Venus de los perversos. Capítulo XXVIII

Literatura

Junio 02, 2022 11:13 hrs.
Literatura Internacional › México
Magda Bello. Escritora y poeta nicaragüense, Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2018. › Líderes Políticos

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La Venus de los perversos
CAPÍTULO XXVIII
Un lienzo bajo arresto

—Aquella pintura era semejante a las esculturas de Fidias; textura palpitante, matizada por un fondo sombrío con veladoras de tono carnisiano, rara belleza demoníaca, dormía rodeada del clérigo alzando sus dagas contra ella, sus medidas 85 X 145, envuelta en piel de oveja. ¿Cómo dices que se llama la pintura?- inquiriendo sus rasgos, hipnotizado con la brizna mágica que desprendía la tela.

- ’Venus de los perversos¨ musitó el marchante... Y se rumora que aún vive el varón que está al tanto del origen de la obra—

-¡Válgame dios! Hasta el nombre tiene un halo de entresijo acompañado de erotismo. Revélame el lugar donde vive tal varón.

-Mi señor, se musita bajo siete llaves que en una casa modesta en la villa francesa del Salón-de-Crao existe un hombre que fuese ayudante de un famoso boticario francés o la encarnación de un profeta egipcio, no recuerdo su nombre.

—¿Que tiene que ver un boticario con la pintura?

- No lo sé, entre catacumbas se murmura que tal ayudante es testigo directo con el pintor de la obra.


(Veinte años después, tratando que el anciano revelará a cuentagotas, si aquella joven vidente, protegida por el pintor de la basílica, perseguida hasta hoy por la iglesia, era la misma del lienzo.)

Mi querido varón, golpes de prisa martillaron mi puerta, desesperado escondí a la joven bruja como topo en madriguera, preguntando con llana quietud, ¿quién llama a estas horas?

- Ábreme Ubaldo, soy Ovidio el judío.

(Con una sonrisa metódica, el anciano perfilaba que aquel judío descendiente benjamita, era un soplón más del Cardenal, solía denunciar a sus hermanos por veinte ducados)

—No me placen tratos contigo–

—El cardenal Baldissera ofrece un Chatea por el retablo de la basílica ¿o prefieres ducados? – insistía el judío.

Entreabrí la puerta cuando él entró como ventarrón tocando todo a su paso.

- Un trato justo con el retablo de la basílica y la Curia facilita la convivencia.

Mi espalda no cubría lo que sus saltones ojos buscaban y al descuido de un tonto, jaló de un tirón la manta al suelo, su asombro fue tal qué se...

— Vaya, vaya mi hermano, ¿no parece dama francesa, el clero la rodea, la pintura huele fresca, mágica ilustración entre el bien y el mal? Monsieur Baldissera no podrá creer lo que mis ojos ven.
Nuestra salida fue presurosa, mar adentro en mi pequeña barca y antes del amanecer la casa de mis padres ardía en llamas, mi taller hecho cenizas...

— ¿Y la Venus de los perversos? —Al fin aquel anciano había confesado que el lienzo adquirido hace veinte años era el mismo que sus pinceles habían tocado.

—El lienzo de mi joven bruja fue arrestado, presentado como testimonio ante el Santo tribunal de la Iglesia, para entonces Elisa y yo, moramos en Anchiano, una pequeña aldea del Montalbano en la Toscana.

Derechos Reservados

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