Mujeres indígenas de Hidalgo tejen redes para romper la violencia y construir autonomía
• IHM incorpora a comunidades de la Huasteca a las Redes Comunitarias.
• Se han conformado grupos en Jaltocán, Atlapexco y Yahualica.
Con el entusiasmo y deseos de trascender que les caracteriza, mujeres de comunidades indígenas, se incorporaron al proyecto ’Redes Comunitarias para la Prevención de la Violencia’ del Instituto Hidalguense de las Mujeres (IHM), con la asesoría de los Centros LIBRE ubicados en la región.
En la Huasteca se instalaron: ’Red de mujeres indígenas de Amaxac II’ y ’Red de mujeres indígenas de El Chote’, en dichas comunidades del municipio de Jaltocán. En Atlapexco: ’Por la Dignidad de las Mujeres’, de Tecacahuaco; ’Transformando Achiquihixtla’; y ’Siuamej Hilando Sueños’ de Santo Tomás. En Yahualica se crearon: ’Red unidas por el bienestar’ y ’Mujeres tejiendo red’.
Durante la firma de actas de instalación, donde se establecen compromisos, de trabajo, en español o en su lengua materna, las mujeres hablan y exigen que se reconozca su presencia y necesidades. La mayoría solicita apoyos en actividades de bordado, producción de velas, comales de barro, bisutería, flores, y otras, que les permitan generar sus propios recursos.
Ingresar a esas localidades requiere una metodología adaptada a sus usos y costumbres y marcos normativos, para derribar barreras de lenguaje y prácticas culturales machistas; también, generar vínculos con autoridades municipales y comunitarias, destacó Teresa Casañas Meneses, subdirectora adjunta de Fortalecimiento de Redes Comunitarias y Liderazgo del IHM.
Hablar la lengua materna ha sido clave para sensibilizar y generar confianza en las usuarias, destacaron las asesoras Beatriz Hernández, del Centro LIBRE de Jaltocán y Magdalena Bautista, de Atlapexco, quienes refieren que, derivado de estas reuniones las mujeres identifican sus derechos y las violencias que viven, lo que las motiva a pedir ayuda psicológica y jurídica.
La labor de acercamiento se teje en por lo menos tres reuniones previas a la instalación formal, donde se explica qué es una red comunitaria; se ayuda a identificar y prevenir las violencias en su propio entorno. Posteriormente determinan por consenso los problemas a abordar y hacen un plan de acción con los objetivos de la red, según los recursos de cada comunidad, trabajo al que el IHM da seguimiento.